jueves, 15 de agosto de 2013

Festival de Lima: El amor cortés de “The Lunchbox”


Esta película hindú de Ritesh Batra es un melodrama ambientado en una India contemporánea, pero cuenta un romance que parece de otro siglo, de tiempos lejanos, marcado por formas anticuadas. Una joven mujer casada, de nombre Ila, envía a su esposo una lonchera a través de un sistema de delivery que, por error, la deja a un señor viudo y de edad madura, llamado Saajan. Aquella falla da lugar a que entre ambos se inicie una correspondencia por escrito, en hojas de papel que se guardan en cada entrega del recipiente de comida.

Así, surge una atracción entre ambos, en medio del descontento, de la insatisfacción por un marido infiel y de la soledad por la pérdida de la esposa. Los protagonistas de The Lunchbox sienten que su vida se ilumina gracias a las cartas. Esa emoción que se apodera de ellos empieza a ser notada por dos personajes cómicos, una mujer mayor y gritona y un empleado impertinente y excéntrico. La película, así, oscila entre el verbo humorístico y la fantasía platónica, expresada en encuadres sobrios y apenas acentuada por los actores, con gestos sutiles pero poderosamente sugerentes.

Hay varias escenas formidables, como aquella en que, después de numerosas comunicaciones en papel, Saajan decide buscar y ver a Ila, pero sin atreverse a hablar. Él, al sentirse demasiado viejo para ella, prefiere comportarse como un caballero andante, de aquellos que sólo podían amar a la distancia, viendo a su amada de lejos, sintiéndola como un objeto inalcanzable y sublime. Por eso, The Lunchbox, una de las cintas de ficción más atractivas que he podido ver hasta la fecha en el festival, es la historia de un amor cortés, que nace con los modos de épocas perdidas.